Los 5 síntomas de un inyector defectuoso

Un inyector defectuoso puede alterar la cantidad de combustible inyectada, la calidad de la pulverización o el momento de la inyección. Las consecuencias pueden ir desde un ralentí irregular hasta la imposibilidad de arrancar.

Los síntomas siguientes pueden orientar el diagnóstico, pero no siempre permiten acusar directamente a un inyector. Una avería de la válvula EGR, del turbo, de un sensor, de la bomba o un problema de compresión pueden producir señales similares.

1. El motor golpetea o funciona de forma irregular

Un inyector que ya no dosifica correctamente el combustible puede provocar un golpeteo más marcado de lo habitual. El motor también puede temblar o parecer que funciona con menos cilindros.

  • en el arranque en frío;
  • al ralentí;
  • durante las primeras aceleraciones;
  • cuando el motor está sometido a una carga importante.

2. El vehículo arranca con dificultad

Un arranque largo, irregular o imposible puede deberse a una fuga interna excesiva en un inyector. En un sistema Common Rail, una cantidad excesiva de combustible puede volver al circuito de retorno.

  • el motor gira mucho tiempo antes de arrancar;
  • arranca y luego se cala;
  • arranca con dificultad en caliente o en frío;
  • deja de arrancar cuando varios inyectores están fuera de tolerancia.

3. Nota una pérdida de potencia

Una mala pulverización o un caudal insuficiente puede reducir la eficacia de la combustión. El vehículo acelera con menos facilidad y puede costarle subir de vueltas.

La pérdida de potencia también puede provenir del caudalímetro, de la válvula EGR, del filtro de combustible, del turbo, del filtro de partículas o de una fuga en el circuito de admisión.

4. Sale un humo anormal del escape

Cuando un inyector aporta demasiado combustible o pulveriza mal, la combustión puede volverse incompleta. Entonces puede aparecer un humo negro, blanco o grisáceo según la naturaleza del fallo.

Sin embargo, el color del humo no basta para identificar la pieza defectuosa.

5. El consumo de combustible aumenta

Cuando el caudal real ya no corresponde a la orden de la centralita, esta puede intentar compensar el desequilibrio. El motor puede entonces consumir más.

Un olor a gasóleo, restos húmedos alrededor del inyector o una fuga visible deben controlarse rápidamente.

Otras señales posibles

  • testigo del motor encendido;
  • fallos de combustión;
  • ralentí inestable;
  • olor a combustible;
  • calados frecuentes;
  • vibraciones inhabituales;
  • modo degradado.

¿Cómo confirmar que un inyector está realmente defectuoso?

  • lectura de los códigos de avería;
  • análisis de los valores de corrección;
  • prueba del caudal de retorno;
  • control de la presión de combustible;
  • control eléctrico de los inyectores y del cableado;
  • prueba en banco cuando persiste la duda;
  • verificación de la compresión del motor.

¿Se puede seguir circulando?

Seguir circulando puede agravar la avería, aumentar el consumo y perturbar otros componentes. Una intervención rápida es especialmente importante cuando el motor golpetea con fuerza, echa mucho humo, pierde potencia bruscamente o presenta una fuga visible.

Preguntas frecuentes: síntomas de un inyector defectuoso

¿Un inyector defectuoso enciende siempre el testigo del motor?

No. Una deriva ligera o un fallo mecánico pueden existir sin generar inmediatamente un código de avería.

¿Un limpiador de inyectores puede resolver el problema?

Un aditivo no puede reparar una bobina defectuosa, una fuga interna importante, un desgaste mecánico o una calibración incorrecta.

¿Hay que cambiar los cuatro inyectores?

No sistemáticamente. El conjunto debe controlarse para medir el estado de cada inyector.

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